Garantía de un wallbox: qué cubre normalmente y qué no
Publicado el 8 de septiembre de 2026 · 2 min de lectura · Actualizado el 26 de septiembre de 2026
Por recargaclara.es · Cómo elaboramos el contenido

Antes de comprar un wallbox, conviene leer la letra pequeña de la garantía igual que se haría con cualquier otro electrodoméstico de cierto valor. No todas cubren lo mismo, y algunas exclusiones son más importantes de lo que parecen.
Duración habitual
Conviene distinguir dos garantías. La garantía legal, que en España es de tres años desde la entrega para los productos nuevos (según la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios), la debe atender el vendedor ante cualquier falta de conformidad. La garantía comercial del fabricante es adicional y voluntaria: algunos la amplían más allá de ese plazo, a veces de pago o registrando el equipo. Lee qué cubre cada una antes de comprar.
Pasado ese plazo, lo razonable es esperar bastantes años más de uso: lo vemos en vida útil de un wallbox.
Qué suele cubrir
- Defectos de fabricación en la electrónica interna del wallbox.
- Fallos de los componentes originales (pantalla, relés, placa de control) bajo uso normal.
- En algunos fabricantes, sustitución del cable si presenta un defecto de origen (no por desgaste de uso).
Qué queda normalmente fuera
- Daños causados por una instalación eléctrica defectuosa o no realizada por un profesional certificado.
- Daños por sobretensiones de la red eléctrica no relacionadas con el propio wallbox.
- Desgaste normal del cable y el conector por el uso diario (manipulación, flexión).
- Instalación en condiciones ambientales fuera de lo especificado (por ejemplo, exteriores sin la protección IP adecuada).
Por qué la instalación certificada también protege tu garantía
Muchos fabricantes exigen, como condición para que la garantía sea válida, que la instalación la haya realizado un instalador autorizado y que exista el correspondiente boletín eléctrico. Una instalación casera o por parte de alguien sin certificación puede anular la garantía del wallbox aunque el fallo sea del propio aparato, porque el fabricante puede alegar que no puede descartar que el fallo se deba a la instalación.
Qué conservar por si acaso
Guarda la factura de compra del wallbox y la factura o boletín de la instalación por separado: ambos documentos son los que normalmente pide el fabricante o el instalador para tramitar cualquier incidencia en garantía. Antes de reclamar, repasa las comprobaciones básicas de qué hacer si tu wallbox deja de funcionar.