Por qué el presupuesto de instalación varía tanto entre instaladores
Publicado el 22 de agosto de 2026 · 2 min de lectura
Por recargaclara.es · Cómo elaboramos el contenido

Pides tres presupuestos para “lo mismo” y recibes tres cifras que pueden diferir en varios cientos de euros. No es necesariamente que alguien te esté intentando cobrar de más — casi siempre hay diferencias reales detrás que conviene entender antes de decidir solo por precio.
Lo que casi nunca es igual entre presupuestos
- Marca y modelo del equipo: aunque pidas “un wallbox de 7,4 kW”, dos modelos con esa misma potencia pueden diferir en varios cientos de euros solo en el coste del equipo, según sus funciones (ver qué mirar al elegir un wallbox).
- Metros de canalización incluidos: algunos presupuestos incluyen una distancia estándar (por ejemplo, 5 metros) y cobran aparte cualquier metro adicional; otros calculan la distancia real desde el principio.
- El boletín eléctrico: en algunos presupuestos va incluido en el precio; en otros aparece como partida aparte, o directamente no se menciona hasta el final.
- Garantía de la instalación (no solo del equipo): algunos instaladores ofrecen garantía sobre la mano de obra durante 1-2 años; otros solo trasladan la garantía de fábrica del wallbox.
Cómo pedir presupuestos que sí se puedan comparar
Pide siempre que el presupuesto especifique, por separado (tienes la lista completa de partidas en qué incluye un presupuesto de instalación de wallbox):
- Marca y modelo exacto del wallbox.
- Metros de canalización incluidos, y precio por metro adicional si hace falta más.
- Si incluye el boletín eléctrico y la tramitación de potencia contratada si hiciera falta.
- Duración de la garantía de la instalación (no solo del equipo).
Con esos cuatro datos por escrito, comparar tres presupuestos deja de ser comparar tres números sueltos y pasa a ser comparar lo mismo en cada caso.
La señal de alarma: un presupuesto muy por debajo del resto
Cuando un presupuesto es notablemente más bajo que los demás sin explicación, casi siempre es porque falta algo: un equipo de gama más básica sin decirlo explícitamente, metros de canalización no incluidos que aparecerán después como coste extra, o directamente la ausencia del boletín eléctrico — sin el cual no podrás justificar la instalación ante Hacienda para la deducción del 15 % en el IRPF.