¿Vale la pena pagar más por un wallbox de mayor potencia?
Publicado el 8 de septiembre de 2026 · 2 min de lectura
Por recargaclara.es · Cómo elaboramos el contenido

Entre un wallbox de 7,4 kW y uno de 11 o 22 kW puede haber una diferencia de precio notable, tanto en el equipo como en la instalación necesaria para soportar esa potencia. Antes de pagar de más, conviene calcular si realmente vas a aprovecharla.
Qué gana en velocidad cada potencia
- 7,4 kW (monofásico): una batería de 50 kWh tarda aproximadamente entre 6 y 7 horas en cargarse por completo (tienes más ejemplos en cuánto tarda en cargarse un coche eléctrico en casa).
- 11 kW (trifásico): la misma batería, en torno a 4,5 horas.
- 22 kW (trifásico): en torno a 2,3 horas, aunque muchos coches no admiten esta potencia en corriente alterna y limitan la carga a un máximo inferior aunque el wallbox pueda entregar más.
Por qué la velocidad extra no siempre importa en casa
Si el coche pasa en casa 8, 10 o más horas seguidas (la noche completa, o durante la jornada de teletrabajo), un wallbox de 7,4 kW ya tiene tiempo de sobra para completar una carga total desde niveles bajos, sin que la potencia extra de 11 o 22 kW aporte ninguna ventaja real en la práctica.
Cuándo sí compensa la potencia mayor
- Si el coche pasa poco tiempo en casa entre usos y necesitas recuperar mucha autonomía en pocas horas.
- Si en el futuro planeas tener más de un coche eléctrico compartiendo el mismo punto (aunque en ese caso, un sistema con gestión dinámica entre varios puntos puede ser más eficiente que un único punto de muy alta potencia, como vemos en un wallbox trifásico vs dos monofásicos).
- Si tu coche actual o uno futuro admite realmente esa potencia en corriente alterna: pagar por 22 kW cuando tu coche limita a 11 kW no aporta nada (por eso conviene pensar cuándo instalar, antes o después de comprar el coche).
El coste que no siempre se tiene en cuenta
Además del propio wallbox, una potencia mayor puede exigir suministro trifásico (si no lo tienes ya) y una potencia contratada más alta, lo que sube el término fijo de tu factura eléctrica de forma permanente, no solo el coste inicial de instalación. Ese coste recurrente hay que sumarlo al cálculo, no solo el precio del aparato.
La recomendación práctica
Para la inmensa mayoría de usos domésticos con carga nocturna, un wallbox de 7,4 kW cubre de sobra la necesidad real, sin pagar de más por una potencia que rara vez se llega a aprovechar. Compensa ir a potencias mayores solo si tu patrón de uso concreto lo justifica de verdad; el comparador de wallbox monofásico y trifásico te ayuda a comprobarlo.