Cuánto sube la factura de la luz al cargar el coche eléctrico en casa
Publicado el 8 de septiembre de 2026 · 2 min de lectura · Actualizado el 26 de septiembre de 2026
Por recargaclara.es · Cómo elaboramos el contenido

Es la pregunta que se hacen la mayoría de personas antes de decidirse por un coche eléctrico: ¿cuánto va a subir mi factura de la luz? La respuesta depende de cuánto conduces, no del coche en sí.
El cálculo base
Un coche eléctrico medio consume aproximadamente entre 15 y 20 kWh cada 100 km, dependiendo del modelo, el estilo de conducción y la época del año (el frío aumenta el consumo, una de las razones de que la autonomía real no coincida con la WLTP). Con ese dato, y el precio de tu tarifa eléctrica por kWh, puedes estimar el coste mensual:
Consumo mensual (kWh) = (km recorridos al mes ÷ 100) × consumo medio del coche
Por ejemplo, para un uso urbano moderado de 1.000 km al mes con un consumo de 17 kWh/100km, hablamos de unos 170 kWh mensuales.
Traducido a euros
Ese consumo se multiplica por el precio de tu tarifa, que varía mucho según tengas una tarifa con precios por franjas, plana o indexada (las comparamos en qué tarifa de luz conviene para cargar el coche). Con precios orientativos a fecha de septiembre de 2026, impuestos incluidos, esos 170 kWh suponen unos 15-20 € al mes si cargas casi siempre en horas valle (0,08-0,12 €/kWh) y unos 25-30 € si pagas un precio medio de 0,15-0,18 €/kWh. Cargar con excedente solar lo reduce todavía más, y cargar en horas punta lo encarece. Para hacer la cuenta con tus datos, usa la calculadora de ahorro con recarga doméstica.
Compáralo con lo que ya no pagas
Este gasto sustituye al del combustible, no se suma a él. Un coche de combustión con un consumo y kilometraje equivalentes suele costar bastante más al mes en gasolina o diésel que ese mismo trayecto en electricidad, incluso con tarifas eléctricas altas. La comparación justa no es “factura antes vs. factura después del coche”, sino “gasto en combustible vs. gasto en electricidad para los mismos kilómetros”. Y si lo comparas con cargar fuera, la diferencia también es grande: la vemos en cargar en casa vs en un punto público.
Cómo reducir ese coste
- Cargar en las horas más baratas de tu tarifa (normalmente de madrugada), con carga programada en vez de inmediata.
- Programar la carga en horas solares si tienes autoconsumo, para aprovechar el excedente del mediodía.
- Vigilar la potencia contratada: una carga mal dimensionada que dispare el ICP no ahorra nada, solo genera cortes de suministro.